A propósito del día de las Madres
Los días de las Madres provocan un sentimiento agridulce en mi corazón por muchas razones, porque he conocido el gozo y el privilegio de ver crecer una vida en mi vientre y también he conocido el profundo dolor de querer hijos y no poder. Siempre pienso más en aquellas que sufren, que oran, que lloran en silencio mientras le toca felicitar a todas las que tienen lo que ellas tal vez anhelan, en mi instagram he escrito muchos posts refiriéndome a ese tema en particular, porque yo he estado ahí muchas veces.
El duelo de los anhelos
“Anoche lloré hasta que mis ojos se me salieron”, me comentó una amiga mientras conversábamos por chat. Continúo leyendo el pequeño párrafo y seguía “me enteré que una amiga esta embarazada, otra vez”…Me quedé confundida un momento en si estaba llorando de felicidad, o si al igual que yo ha llorado por sentirse derrotada, ya que ella también le ha tocado batallar con las olas violentas de la infertilidad.
La actitud frente a la espera
Muchas veces le pedimos a Dios que nos hable, ayer fue uno de esos días donde le pedía al Señor “háblame por favor; necesito entender que quieres de mi”. Resulta que Dios me habló, y de que manera tan directa, tan tierna, en la cual me recordó su amor y que puedo confiar y descansar en él.
7 cosas que necesitamos para avanzar
Necesitas leer la entrada anterior. Para entender ese escrito necesitas repasar las primeras 3 cosas de la primera parte AQUI.
Repito, esto no es un blog con la finalidad de avanzar a la manera que la cultura del mundo nos dice que avancemos. El avance a la manera de Dios muchas veces es, contracultural.
Dicho esto te presentaré las últimas 4 de las 7 cosas que puedo identificar como avance cuando veo de cerca la vida de Jesús, como te comenté en la entrada anterior, él es y siempre debe ser nuestro ejemplo de como avanzar e impactar al mundo a la manera de Dios.
Avanza, a la manera de Dios
Muchas veces escuchamos el termino “avanzar” y por lo menos mi mente lo traduce de la siguiente manera: vernos en la cima de la montaña, donde hemos alcanzado los sueños y metas, donde alcanzamos cosas grandes, donde podemos estar en una situación estable o de abundancia y donde somos admirados y reconocidos o aplaudidos por otras personas que ven nuestro recorrido y también quisieran obtener “ese resultado”. Para la mayoría avance es sinónimo progreso: de un carro del año, una casa propia, el último celular, ponle nombre; y pueden decir “cuanto ha avanzado fulano”.
El Dios que liberta; el Dios que sostiene
Una de las preguntas a las que le he buscado respuesta en mi condición de infertilidad/esterilidad y que otros con el mismo padecimiento también se hacen es:
“¿Cómo guardo el equilibro entre tener la fe de que Dios puede concederme el milagro de darme un hijo y mantener el gozo y el contentamiento cuando la respuesta se dilata o es un no?”
Para crecer hay que menguar
En un mundo donde parar no es una opción, menguar es un sinónimo de derrota. Porque en este mundo para crecer hay que hacer hacer hacer, y no debemos detenernos nunca ya que el éxito se mide en proporción a lo mucho o a lo poco que puedes llevar a cabo y sobre todo, que otros vean y validen esa pseudo-realidad.
¡Ten cuidado!
En este mundo donde constantemente somos empujados a no conformarnos con nada mas que “ser exitosos” en todas las esferas en las cuales nos desenvolvemos y si somos honestos es una misión imposible. Pero la verdad es que nos hemos dejados influenciar y muchas veces ligar nuestra identidad y nuestro valor en los “éxitos” que debemos alcanzar o hemos alcanzado…
Tiempo oportuno
Recuerda bien este verso, porque en él se ancla lo que escribiré hoy:
“Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré,
y engrandeceré tu nombre, y serás de bendición”
- Génesis 12:2
Una espera que no desespera
Paciencia. Esta palabra no me causa mucho entusiasmo y siéndote honesta, no le agrada para nada a mi carne. Me gusta la rapidez, no me gustan las filas, las sillas en la sala del médico, tener que esperar que hierva el agua, no, no me gusta; me declaro una persona [muy] impaciente. Sin embargo, en la vida cristiana (y en la vida en sentido general) es de vital importancia la paciencia. Como te dije en la entrada anterior Dios no tiene prisa, y como Él está interesado en que reflejemos Su carácter [paciente] pues nos enseñará a través de Su Espíritu a cultivar este fruto.
Dios no tiene prisa
En esto he estado pensando, y la verdad es que estudiar el Antiguo Testamento en el instituto ha sido un refuerzo constante para mi desesperado corazón en recordar que, Dios no tiene prisa. En saber que, las promesas De Dios son verdad, pero esto no quiere decir que se cumplirán en mi tiempo, cuando yo crea conveniente o cuando yo quiera.
Cuando la depresión toca la puerta - Parte 2
Después de escribir la primera parte de este “artículo/blog” y miré el título me reí durante toda la semana, porque creo que la menor parte de las veces la depresión toca la puerta, muchas veces, la depresión no toca, sino que tumba la puerta a pesar de todo el esfuerzo humano que nosotros hacemos por no permitir su entrada, nos quedamos empujando con todas nuestras fuerzas para que no logre abrir la puerta, y pues, como ha de esperarse, ella gana y entra por la fuerza.
Cuando la depresión toca la puerta - Parte 1
Por un tiempo estamos hablando de infertilidad/esterilidad, y esta situación no es algo llega sola y aislada, muchas veces viene acompañada de visitas temporales como la depresión. Y si, me tocó recibir esta visita no deseada por una temporada de mi vida, donde más que hacerme mal, me hizo bien, porque me empujó anhelar y conocer más al Señor; trataré de contarte un resumen de la historia de un año y medio en algunas palabras.
“Que Pena”
…fue lo que pensé cuando una de mis amigas de la infancia y del colegio me comentó que no podían tener bebés de forma natural, que tendría que hacer tratamiento de reproducción asistida de alta complejidad (fertilización in vitro) para poder concebir.
La escuela de la espera
Reciente comencé a leer un libro, se llama “Tiempos de espera” de Betsy Child Howard, y aunque a penas llevo un par de capítulos, el primer capítulo me impactó profundamente, a tal punto que lo leí dos veces. Si, soy de las que si una cosa le gusto muuuuucho lo lee dos veces; es poco común que lo haga, así que cuando te digo que leí dos veces es porque fue muy fuerte para digerir la primera vez, necesitaba volverlo a leer.
¿De quién nos rodeamos?
Ustedes ya saben que en blogs anteriores les he comentado que voy en mi lectura lenta y pausada a través de los libros del Antiguo Testamento, y como Dios a usado Su Palabra para hablar a mi corazón y llevarme a reflexionar sobre muchos aspectos de mi vida.
Pues el escrito de hoy no es la excepción; sigo en el libro de 2da Crónicas y todo el relato de las vidas de los reyes de Israel. Al llegar al capítulo 24 me llamó la atención algunos aspectos que quisiera compartirte, de manera, que nos pueda llevar a la reflexión.
Seguridad en medio de la incertidumbre
Creo que si algo es seguro en nuestra vida, en distintas temporadas, es que los tiempos cambian. Tal vez de forma progresiva, brusca, inesperada, pero cambian.
Estos tiempos provocan en mi de forma particular un alboroto interno; dudas, temor, ansiedad, intranquilidad, inseguridad y todos esos sentimientos que nos visitan mientras nos toque vivir de este lado del sol. Y aunque si son sentimientos “normales” del ser humano, en nosotros los creyentes, pueden venir de visita pero no debemos permitir su estadía permanente.
Apóyate en el Señor
Era uno de esos días.
El día anterior me había tocado resolver muchas situaciones, me sentía abrumada. Sumándole a lo anterior, tambien fue una de esas noches donde mi hijo no durmió bien, y por ende, yo tampoco. Al día siguiente me despierto confiando en que las nuevas misericordias harán que el día fuera diferente, y la verdad es que no fue mejor, fue mas desafiante, fue mas complejo, exploté.
Aprendiendo sobre el sufrimiento
Como ha causado inquietud y curiosidad en algunos de mis santos herman@s el tema del cual tenemos dos semanas conversando, les voy a dejar algunos recursos recomendados para que puedan profundizar en este tema y que podamos juntos tener una perspectiva bíblica del sufrimiento, de manera que podamos tener el conocimiento que necesitamos para enfrentarlo para la gloria de Dios.
Un llamado: acompañar al que sufre
De seguro hemos estado de los dos lados, del lado del que sufre y del lado donde nos toca acompañar al que sufre. En ambas posiciones debemos ser intencionales en aprender hacerlo bien, para Su gloria y el bienestar de nuestro prójimo. Pero el segundo punto, el de acompañar, muchas veces no se nos da muy bien, y siendo honestos, no nos gusta hacerlo.

