Avanza, a la manera de Dios

…no mirando nosotros las cosas que se ven,
sino las que no se ven; pues las cosas que se ven
son temporales, pero las que no se ven son eternas.
2da de Corintios 4:18

Muchas veces escuchamos el termino “avanzar” y por lo menos mi mente lo traduce de la siguiente manera: vernos en la cima de la montaña, donde hemos alcanzado los sueños y metas, donde alcanzamos cosas grandes, donde podemos estar en una situación estable o de abundancia y donde somos admirados y reconocidos o aplaudidos por otras personas que ven nuestro recorrido y también quisieran obtener “ese resultado”. Para la mayoría avance es sinónimo progreso: de un carro del año, una casa propia, el último celular, ponle nombre; y pueden decir “cuanto ha avanzado fulano”.

Tal vez el mundo donde vivimos ahora celebra, apoya y estimula esa definición de avance, y creo que no es mala del todo. Sin embargo, he estado pensando y meditando en esto profundamente, porque la verdad es que el reino de Dios funciona de una manera distinta a como nuestra mente lo interpreta, o como el mundo lo plantea, muchas veces el reino de Dios funciona al revés.

En muchas ocasiones queremos todo aquello que he mencionado, pero Dios nos llama a algo mayor (ante sus ojos) aunque el mundo lo considere absurdo; y tenemos que reconocer que nosotros tenemos la lucha constante de querer encajar en este mundo y ser vistos y ser considerados “alguien” que ha hecho “algo valioso” o que tiene “cosas valiosas”. Pero si abrimos la Escritura mis santos, nos damos cuenta que Dios no llama valioso a lo mismo que el mundo lo hace, muchas veces es todo lo contrario.

La idea de Dios de avanzar, es ser fiel donde nadie nos ve, es ser fiel en lo pequeño, en lo poco, en lo cotidiano; y puede que para el mundo el llamado que Dios nos hace signifique “retroceso”. Donde no somos reconocidos o vistos por nuestros esfuerzos por personas externas, donde la labor que Dios nos llama hacer es desestimada por el mundo y absurda como mencione antes, porque no nos permite “explotar todo el potencial que hay en nosotros” y que el “mundo necesita de que expongamos todo ese poder hacia afuera”. Pero ¿y qué si Dios nos llama a lo contrario? ¿qué si Dios nos llama al anonimato? ¿qué si Dios nos llama a exponer ese poder en el lugar que él nos entregó?, que muchas veces no es afuera donde otros nos ven, sino adentro donde pocas personas lo ven.

Es por esto que creo firmemente que nuestros conceptos y definiciones no deben venir de lo que el mundo dice, tienen que venir de la palabra de Dios, ella tiene todo lo que necesitamos para un verdadero avance, no como el mundo lo plantea, mas bien a la manera de Dios. Y para esto vamos a tomar el mejor ejemplo que pudiéramos tener en la Escritura, la vida de Cristo.

Nadie en el mundo ha causado más impacto que Jesús y no sólo lo dice la Biblia (para aquellos que creen que la Biblia no es suficiente) lo confirma la historia. Una evidencia de esto es como Jesús cambió la historia en dos: antes de él (AC) y después de él (DC). Y otra más real y actual, algo que podemos evidenciar hoy es miles de discípulos alrededor del globo, dando gloria a Su nombre, más de dos mil años después de su peregrinar en esta tierra, sin haberle visto pero si habiéndole conocido a través de su Espíritu que abrió nuestros ojos a nuestra necesidad de él y nos trajo de muerte a vida. Aquí estamos mis santos, milenios después hablando del Dios encarnado que transformó el mundo para siempre; que sigue transformando el mundo hoy; que sigue transformando nuestros corazones pecadores ahora. Su vida es el ejemplo mayor de lo que significa hacer avanzar una causa como nadie más en la tierra lo ha hecho ni lo hará. Su vida es nuestro mayor ejemplo de avance; y yo no quiero que esto suene como un cliché y por eso si queremos avanzar, necesitamos mirar con detenimiento, atención, contemplación que él hizo y cómo lo hizo.

Por esto destacaré 7 puntos que, en mi caso particular, me han dejado pensando acerca de la vida de Cristo y que quisiera compartir contigo, en esta entrada te compartiré los primeros 3 y continuaremos con restantes la próxima semana con la ayuda de Dios, así que comencemos:

1- Para avanzar hay que estar PRESENTE

El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros,
y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre,
lleno de gracia y de verdad.
- Juan 1:14

Lo primero que quisiera mencionar es que Dios a lo largo de la Escritura se ha hecho presente, cercano. Es algo que tenemos que destacar y reforzar de forma constante en esta era digital. Desde el Antiguo Testamento Dios no trabajo a distancia, ni de forma remota; él se hizo presente. Descendió, se reveló, tomo formas, buscó, se acercó a los suyos. Su más grande acto de presencia, su encarnación en Cristo.

Que te quiero dejar dicho con esto mi santo, que el avance no se trabaja de forma remota, se trabaja en forma presente. No te dejes engañar en que cambiarás el mundo a la distancia, con un post, una frase, una historia en tu red social favorita…De la forma que cambiarás el mundo es avanzando donde Dios te ha puesto, en este preciso lugar, sea pequeño o grande; con las personas que él ha puesto a tu alrededor, sean muchas o pocas.

Lo destaco, porque en esta era digital donde se hacen más amigos virtuales que en la vida real, donde somos super cristianos por las redes y el fruto en nuestra vida en la vida real es otra historia; somos super evangelistas en Instagram, pero no hemos ido donde nuestro vecino a compartir un café, llevarle unas galletas y decirle “Dios te bendiga, vivo aquí a tu lado y estoy en la disposición de ayudarle o servirle en lo necesite” para poder entablar una relación y tener la oportunidad de presentarle el evangelio. Tenemos que entender que ese no es el objetivo para el cual Dios quiere que trabajemos, los medios digitales pueden ser una herramienta secundaria, pero no nuestro objetivo principal. Y si somos honestos muchas veces estas “herramientas” terminan siendo más una distracción y un estorbo que algo que nos ayuda a cumplir el llamado, y lo digo porque mientras Dios nos llama a poner la mirada en las cosas de arriba (Colosenses 3:2) o en las personas que están adelante (llena de necesidades) nosotros estamos distraídos con la mirada fija hacia abajo (en nuestro celular o dispositivo). Y continuaré con este punto más adelante.

2- Para avanzar muchas veces necesitaremos despojarnos del “estatus quo”

…el cual, siendo en forma de Dios,
no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo,
hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre,
se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte,
y muerte de cruz.
- Filipenses 2:6-8

Si la vida de Cristo es el ejemplo, repito, debemos observar con detenimiento lo que él hizo. Comencemos por aquí hermanos, meditemos con detenimiento en estos versos.
- No estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse.
- Se despojó tomando forma de siervo.
- Se humilló a si mismo.
- Fue obediente hasta la muerte.
Si somos honestos mis santos, yo no quiero desestimar mi estatus quo, quisiera siempre estar cómoda, tener todo (y más) de lo que necesito, que me vaya bien y que todos a mi alrededor también lo estén. No quisiera despojarme de lo que me gusta y me hace sentir cómoda; no me gusta humillarme y la obediencia me cuesta. Pero justo esto que destaca el apóstol Pablo es lo que debemos perseguir si queremos parecernos cada vez más a Cristo.

Miremos otros aspectos de su vida que reflejan esta verdad:

Su concepción: a través de una mujer común, sencilla y pecadora, María. No fue una reina, emperatriz o una gran líder admirada por otros. Su nacimiento no fue en el hospital de mas prestigio en su tiempo ni con los doctores más capacitados, sino en un corral de animales y su cuna o colchón fue donde vierten la paja para que los animales puedan comer.

Su niñez y desarrollo: nada asombroso; sometido a sus padres creciendo en gracia y sabiduría sin ser admirado por otros, a excepción de cuando se les escapó a sus padres terrenales y se fue al templo y su conocimiento dejó perplejos a los sabios eruditos de ese tiempo. Pero ahí podemos ver la humanidad de Jesús, que le dio carpeta a sus padres en la tierra, no me imagino el susto y la angustia de José y María en ese tiempo buscando como locos a Jesús, cuando no había teléfonos inteligentes con GPS, no podían llamarlo por la tablet, no podían acudir a Instagram o WhatsApp para subir una foto y reportar niño perdido y que les ayudaran a buscarlo o AirTags para ubicarlo por el teléfono. Esto me asombra porque en su transitar por esta tierra podemos resaltar su naturaleza humana que hace que él entienda cada área de nuestra vida y nuestras luchas a la vez que sigue siendo 100% Dios.

3. Para avanzar, no tenemos que ir lejos.

Ahora hablemos de su ministerio, aquí si podemos decir que fue cuando más lo reconocieron, pero sigamos aplicando el razonamiento crítico (como le digo a Ryo y a mis estudiantes de postgrado), observemos detalles y busquemos patrones que nos enseñen lo que debemos aplicar:

- ¿ Dónde llevo a cabo su ministerio? en Israel, mira el mapa aquí. Ahora, comparemos con los países alrededor ¿es Israel grande o pequeño? comencemos a sacar conclusiones; exacto, no necesitas ir a las grandes metrópolis.
- ¿Salió Jesús de Israel a llevar la palabra? Nope.
Si, es cierto que Dios nos mandó a predicar a las naciones (Mateo 28:18-20), pero hasta en eso nos dejó un orden en Hechos 1:8, y ese orden es evidente: desde los que están mas cerca hasta lo que están mas lejos. El no sólo nos dejó una encomienda también nos dio un plan de ruta de como hacerlo.
- ¿A quienes vino?‍ ‍Juan 1:11 - A los suyos; no a los de afuera, mas bien a los de adentro. No a otras naciones, a la suya, a los que estaban cerca, a los que estaban a su lado. Y si Dios vino a los suyos, ¿a dónde tu crees que Dios te enviará primero?
¿Cuáles son los tuyos, a quienes Dios te ha dado? - esa es la primera “nación” a la cual debes predicar el evangelio. Esas son las primeras criaturas a las que Jesús en Mateo se refiere que debemos hacer discípulos.

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Y lo dejaremos aquí por ahora, para que este blog no se vuelva un e-book, jajajajaja. Espero que cerremos la conversación de este tema en la próxima semana con la ayuda de Dios; mientras tanto creo que podemos meditar en estos tres puntos de manera profunda y en oración, ya que en un mundo que te pide avanzar que te aleja mas y mas de aquellos que estan cerca, que te motiva a “mantener” un estatus competitivo y que te impulsa a ir lejos, estos tres puntos característicos de la vida de Jesus pueden ser el freno que necesitemos para avanzar, no a la manera del mundo sino a la manera de Dios.

Nos vemos prontito!

Avanzando hacia nuestra patria celestial juntos,
Lariely

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