7 cosas que necesitamos para avanzar

Necesitas leer la entrada anterior. Para entender ese escrito necesitas repasar las primeras 3 cosas de la primera parte AQUI.

Repito, esto no es un blog con la finalidad de avanzar a la manera que la cultura del mundo nos dice que avancemos. El avance a la manera de Dios muchas veces es, contracultural.

Dicho esto te presentaré las últimas 4 de las 7 cosas que puedo identificar como avance cuando veo de cerca la vida de Jesús, como te comenté en la entrada anterior, él es y siempre debe ser nuestro ejemplo de como avanzar e impactar al mundo a la manera de Dios.

Cuarto: Si queremos avanzar hacia afuera, necesitamos trabajar adentro

Aquí retomo el punto numero uno, el de la presencia; para avanzar necesitamos estar. Esto no funciona a la distancia.
¿Por qué queremos predicar la palabra fuera, crecer hacia afuera, alcanzar afuera y no lo estamos haciendo dentro de las paredes de nuestro hogar con nuestros esposos y nuestros HIJOS? ¿Por qué no estamos avanzando en la oración, la lectura de la palabra, el discipulado con nuestros hijos o aquellos cercanos a nosotros? ¿Por qué no compartimos la palabra con nuestros vecinos, amigos y nuestros compañeros de trabajo?

No se si les he contado antes que en mi iglesia sirvo en el ministerio de niños y cómo Dios despertó esta urgencia en mi después de convertirme en mamá. Antes despreciaba con todo el corazón este ministerio, consideraba esto una pérdida de tiempo, esfuerzo y talento, pero ahora estoy convencida que los niños son la primera nación en la que debemos sembrar la Palabra, empezando de forma particular por mis hijos. No podemos pretender hacer avanzar el reino de Dios de una forma permanente y constante si no lo hago en mi casa, con los más pequeños como nos llama el Señor en Deuteronomio 6:7-9. Porque son los que tomarán la antorcha y seguirán siendo luz en este mundo cada vez mas sumergido en tinieblas.

Me di cuenta de la urgencia de enseñar la palabra a los pequeños porque el mundo esta haciendo discípulos anti Cristo, anti Biblia; es feroz, audaz, agresivo, constante y sin descanso como el mundo, la cultura y la sociedad busca cautivar y discipular a nuestros hijos, no para Cristo, sino para perdición y para el reino de las tinieblas. Y si el mundo tiene tal perseverancia, constancia y agresividad en predicar el anti evangelio a nuestros hijos, ¿a qué crees que nos llama el Señor a ti y a mi en este tiempo? ¿qué estamos haciendo? ¿qué están haciendo los tíos y tías? ¿qué están haciendo los abuelos y abuelas? ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO? Si no lo haces tú, el mundo estará feliz de hacerlo por ti y hacer todo lo que pueda para ganar a nuestros hijos y no para el reino de Dios, sino para el reino de las tinieblas como te mencioné.

Así que oremos a Dios para tener sentido de urgencia por predicar la palabra no sólo en las naciones vecinas, sino principalmente en la nación donde vivimos y dormimos cada noche. ¿Significa esto que no podemos salir? Claro que no, pero tengamos cuidado de no ser como los fariseos, hacia afuera muy espirituales y dentro, todo lo contrario.

Quinto: Para avanzar no necesitas publicarlo y que otros lo sepan

La fama de Jesús y su forma de cumplir con la voluntad de Dios, no era buscando que otros se enteraran, sino siendo fiel en el llamado que Dios le habia dado. No le interesaba llamar la atención sino salvar las almas, sanar a los enfermos, libertar a los cautivos, cumplir con la Palabra de Dios. Y esto a quienes vino, sirvió, sanó y libertó fueron aquellos que estaban cerca o aquellos que él encontraba en el camino.

Lo más, en mi opinión, MINDBLOWING, es de que él hacia todo estos milagros y prodigios y a muchos les decía que no dijeran nada (el leproso de Marcos 1 por poner un ejemplo). Piensa en esto unos segundos mi santo. ¿Y hoy y ahora? Ahora todo el mundo quiere publicar lo que hace para que otros se enteren; es lo que al parecer nos da valía de que estamos viviendo la vida al máximo y a plenitud. No caigamos en la mentira y la espiral descendente de probarle al mundo y a los demás que si no lo publicas no lo viviste.

Por eso cada vez estoy menos en redes, me he cansado de tener que estar publicando y ver el vacío de “demostrar” algo y ser relevante en el mundo digital. La verdad es que ya no me interesa que nadie me vea, ni que me miren a mi; mantengo mi red de Instagram con un sentido de mayormente compartir la palabra y una foto aqui o allí. Al final del día, como dice un amiguito mio, me interesa que el feed que Dios tiene de mi vida, en cada historia y publicación pueda ser hallada fiel en lo que él me ha dado para administrar.

Sexto: Muchas veces el avance es sinónimo de rechazo

Despreciado y desechado entre los hombres,
varón de dolores, experimentado en quebranto;
y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado,
y no lo estimamos.

Isaias 53:3

Esto le aconteció al hijo de Dios; Dios hecho carne. No esperes que por cumplir la voluntad de Dios las personas te van aplaudir, todo lo contrario mi santo. Lo que el mundo rechaza es lo que Dios llama bienaventurado.

Dios bendice a los que son perseguidos por hacer lo correcto,
porque el reino del cielo les pertenece.
Dios los bendice a ustedes cuando la gente les hace burla
y los persigue y miente acerca de ustedes
y dice toda clase de cosas malas en su contra porque son mis seguidores.
¡Alégrense! ¡Estén contentos, porque les espera una gran recompensa en el cielo!
Y recuerden que a los antiguos profetas los persiguieron de la misma manera.

Mateo 5:10-12

El mismo Isaías, ese libro del Antiguo Testamento que es un referente para nosotros, que dicen los sabios eruditos que es el Nuevo Testamento dentro del Antiguo Testamento, ¿Saben ustedes cuantos años duró Isaías profetizando a Israel para que se volvieran a Dios? 60 años aproximadamente, y lo más interesante (para no decir otra cosa) ¿saben quién le hizo caso? NADIE, gracias.
Pero el perseveró y fue fiel en lo que Dios lo llamó aunque recibiera de todo menos aplausos.

Es por esto mis hermanos, que Dios nos manda avanzar en lo pequeño, a ser fiel con lo poco o lo mucho que él nos ha dado, no esperando recompensa ni reconocimientos en este mundo, sino esperando escuchar esas palabras de Mateo 25:23:“Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor ”.

Mis santos, Dios nos llama avanzar en lo cotidiano, en lo ordinario, donde no somos vistos, donde no hay muchos likes ni comentarios ni reconocimientos.

Séptimo: Para avanzar hay que caminar lento

Este punto no estaba en mi escrito inicial, lo añadí fruto de una conversación con una amiga muy amada, ella sabe quien es. Nuestras conversaciones son reales, profundas (y estúpidas muchas veces jajajaja) nos edificamos en cómo debemos caminar para honrar a Dios y cómo hacer que las mitocondrias funcionen mejor jajajajajajaja.

En cuanto a este tema de caminar lento, mi hijo ha sido mi maestro, por eso digo que los hijos tienen muchas veces más para enseñarnos a nosotros que nosotros a ellos; al menos eso siento yo gran parte del tiempo. Siempre he sido medio acelerada y mis pensamientos van 5 millas más adelante que mis pies. La maternidad me enseñó a desacelerar y a vivir un minuto a la vez, apreciar las cosas diminutas, a mantener mi mente aquí y ahora y a caminar a la velocidad de un niño con piernas cortas y pies pequeños; los caminos que antes podía recorrer en 15 minutos, ahora me toman 30 o quizás mucho mas, pero me han enseñado que el mundo no depende de mi para que siga girando ni funcionando y que debo caminar al ritmo que Dios quiere para mi.

Cuando mi amiga me comentó esto, de que necesitamos aprender a caminar lento, me recordó el Salmo 119:105 “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”. No sé a esta GenZ pero a mi me tocó caminar en la oscuridad con una lámpara o una vela, y si hay algo que debes hacer para no irte de boca y romperte un diente mientras caminas con una lámpara o vela es caminar lento y con cuidado. La luz de la lámpara va guiando un paso a la vez, ya que no puedes ver todo el lugar hacia donde quieres llegar, pero si en donde tus pies van pisando para que quites cualquier estorbo del camino hasta llegar a la meta, no corriendo sino lenta y certeramente. Así también la palabra de Dios, no pretende mostrarnos el panorama completo, sino que vivamos en fe mientras damos un paso a la luz de su Palabra.

Siempre les he dicho, un día de Dios son como mil años y mil años como un día. Dios no tiene prisa, y si el no tiene prisa yo tampoco la debo tener, sólo debo procurar ser fiel mientras pongo un pie delante del otro para cumplir el propósito que él ha diseñado para mi y para ti mi santo (y el que no lo es tanto).

No permitamos que el mundo defina nuestra forma de avanzar, dejemos que la palabra de Dios lo haga, y en su consejo alcanzaremos su voluntad para nosotros, el climax de avanzar a la manera de Dios, podemos confiar y depender de él.

Anvanzando forma contracultural,
Lariely R

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