Una ruta distinta
Recuerdo mis días cuando vivía en Santo Domingo, República Dominicana mientras hacia mi especialidad hace ya varios años. Si algo era mi hobbie del momento en la capital de mi país, era salir en el carro y creer que iba a llegar a un sitio y pasar horas más perdida que Adán el día de las madres. En esos años el tema GPS no era tan común, apenas se comenzaba a utilizar con frecuencia apps como Waze, pero yo no podía con intentar conducir en una ciudad desconocida y a eso sumarle una app que me dijera dobla a la derecha, eso era demasiado para mi cerebro en proceso de adaptación.
Seguridad en medio de la incertidumbre
Creo que si algo es seguro en nuestra vida, en distintas temporadas, es que los tiempos cambian. Tal vez de forma progresiva, brusca, inesperada, pero cambian.
Estos tiempos provocan en mi de forma particular un alboroto interno; dudas, temor, ansiedad, intranquilidad, inseguridad y todos esos sentimientos que nos visitan mientras nos toque vivir de este lado del sol. Y aunque si son sentimientos “normales” del ser humano, en nosotros los creyentes, pueden venir de visita pero no debemos permitir su estadía permanente.

