Cuando la cosa esta “jodona”
“La cosa está jodona Lariely” — me dice una persona que amo profundamente mientras me comenzaba a describir un sinnúmero de cosas que están sucediendo en mi país con el tema de alzas en transacciones y unas cuestiones de los impuestos de los cuales yo no se mucho si te soy honesta. “Jodón” por si no sabes, es un término Dominicano que se utiliza para referir que x situación está difícil, complicada o hasta peligrosa. Siguiendo con el punto, esta situación “jodona” afectaría directamente la cantidad de dinero que percibiría esta persona, ya que una vez esto se aplicaran estas nuevas medidas comenzarían a verse afectados de forma notable sus ingresos, al menos así lo entendí yo. Recuerdo escucharle con detenimiento y considerar muchas puntos reales que afectarían (yo incluida) a aquellos que trabajamos aún de forma remota en República Dominicana.
Mientras le escuchaba mi mente comenzó rápidamente a crear alternativas y posibles soluciones como las siguientes: “hay que trabajar más” “debemos gastar menos” “tenemos que presupuestarnos mejor” y todas estas cosas que solemos pensar los de clase trabajadora que bajo mucho esfuerzo hemos alcanzado lo poco o lo mucho que tenemos. Luego mi mente se detuvo, no mi mente realmente, creo que fue el Espíritu Santo y comencé a recordar como desde siempre, a pesar de los cambios de gobierno, todos sus estragos y malas formas de dirigir al país y sus recursos, hubo algo verdadero y constante: Dios me ha sostenido y no me ha faltado nada.
Cuando recordé esto, detuve la conversación y le pregunté ¿Cuando Dios ha dejado de ser fiel? — Nunca, me respondió; pero siguió exponiéndome porque la situación era importante, volví a preguntarle ¿Ha faltado Dios alguna de Sus promesas? — No, me respondió. En esta ocasión se detuvo a pensar un poquito y volvió a la conversación y dijo “pero es que realmente nos afectará” y volví a preguntarle ¿Te ha faltado sustento y abrigo? y su respuesta fue igual a la anterior “No”. Le dije, no creas que te estoy dando un sermón, porque mientras te hago esas preguntas realmente me las estoy haciendo yo también, porque no puedo permitirle a mi mente que divague en el temor y en buscar soluciones en nuestras propias fuerzas; debemos, como en cada temporada de nuestra vida, seguir creyéndole al Dios que nos ha sostenido hasta hoy; porque vivimos en dependencia de Él y no de ningún gobierno terrenal.
No crean que ahí quedó todo y que seguí con mi vida como si nada, realmente lo que me dijo me afectó y me dejo pensando por días. Mi mente seguía pensando en soluciones, estrategias y formas de como responder o ajustarnos a esta novedad, lo cual no es malo ya que debemos ser sabios, prudentes y entendidos de los tiempos que estamos viviendo, pero, mas que depender de nuestras estrategias debemos depender del Dios que gobierna no solamente nuestros corazones, sino a todo el mundo. Recuerdo que mientras me preocupaba vino a mi mente un pasaje que había leído en mi lectura bíblica días antes que incluso había marcado con un pequeño post it para hacer una imagen para instagram, y corrí a buscar mi Biblia para volverlo a leer porque sabía que tenía todo que ver con la situación del momento, y dice:
Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella,
El mundo y los que en él habitan. - Salmo 24:1
Junto con el marcador con el que resalté esa porción bíblica, habia escrito una pregunta justo al lado de ese verso ¿habrá algo que Él no suplirá si lo necesito? la verdad es que me quedé rumiando ese texto toda esa tarde y mi corazón pudo experimentar la paz que sobrepasa todo entendimiento, porque eso es lo que hace la Palabra de Dios cambia la forma de pensar nuestra por la forma en la que Dios piensa.
Justamente “cuando la cosa está jodona” no debemos dejarnos envolver por el temor y la preocupación de la situación actual, sino ir y consultar la verdad que no cambia como cambia el valor del dólar.
Cuando entendemos la declaración del Salmo 24 recibimos la convicción de que Dios es Dios sobre toda la creación, de que le pertenece a Él y Él es TU Padre y MI Padre, entonces ¿acaso tengo yo que temer?. Cuando pienso en que el mundo y quienes habitan en el le pertenecen, incluyendo el presidente poco sabio de nuestra nación y que Dios gobierna sobre Él, puedo entender que Dios tiene el control aunque las cosas parezcan estar fuera de control. Te repito, esta situación me afecta a mi también, pero Él gobierna sobre toda Su creación y cuando dice toda es toda, incluyendo las finanzas mundiales y de nuestra pequeña cuenta de ahorro.
Estas situaciones como dije anteriormente deben llevarnos a ser prudentes y sabios para manejar los recursos que Dios nos ha provisto y ser fieles en como los usamos, pero el hecho de que yo no esté como quisiera (con casa propia, etc. etc.) no quiere decir que no tengo todo lo que necesito. Dios ha prometido darnos lo que necesitamos, no necesariamente lo que queremos. Aun así, si miramos ahora mismo a nuestro alrededor podrás identificar muchas cosas que tenemos y si somos honestos, no necesitamos; esto es una gracia sobreabundante.
Así que, teniendo sustento y abrigo,
estemos contentos con esto. - 1ra Timoteo 6:8
Permiteme recordarte, mientras me lo recuerdo yo también, la siguiente verdad:
…porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan
antes que ustedes lo pidan. - Mateo 6:8
Ahí es donde yo digo que se puede usar la frase famosa que muchos queremos usar para excusar porque no fuimos a la iglesia el último mes: “Él sabe”¡Dios sabe! pero no el hecho de nuestras excusas sin fundamento, Él sabe nuestra necesidad, Él sabe como esto nos puede afectar, osea, desde antes de abrir nuestra boca ¡Él sabe!. Yo se que pudiéramos preguntarnos porqué Dios permite este tipo de cosas u otras en el mundo que afectan considerablemente nuestra vida, pero recuerda, que estamos en un mundo que no funciona como debería, estamos en un mundo caído, afectado por el pecado y satanás, pero aún sobre todo esto que he mencionado antes, Dios sigue teniendo el control y permitiendo que todo obre para nuestro bien y su gloria aun cuando no lo entendemos de momento.
Estamos llamados a ser luz en un mundo oscuro y nuestro andar y nuestras palabras no pueden ser igual a las del mundo, no podemos pensar y hablar de la misma forma que los que no tienen a Cristo en su corazón lo hacen. No caigamos en preocuparnos y temer como muchos alrededor nuestro lo están, sino que podamos declarar, Dios gobierna. Estas situaciones deben más que llevarnos a la preocupación, llevarnos a la oración, como dice la Palabra:
No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo.
Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias
por todo lo que él ha hecho.
Filipenses 4:6
Así que ya vez como la Palabra confirma lo que intento explicarte, cuando la cosa esta “jodona” debemos llevar esa “cosa” en oración y no permitir que la preocupación sea la que gobierne nuestras acciones y desiciones, sino Su Verdad. Esta bien y es sabio hacer ajustes, sentarse a organizar y tomar acción, pero no basados en la preocupación y el temor, sino basados en el consejo que la Palabra de Dios nos ofrece. Como te dije al inicio, nuestra vida no esta gobernada por el presidente de nuestro país de origen o donde residimos, nuestra vida esta gobernada por el Dios a quien le pertenece toda la creación, los gobernantes incluidos.
Ya para concluir este escrito, retomemos la conversación que le dio inicio a esta entrada del blog, ya que esa conversación no se quedó ahí, sino que me quede pensando y orando sobre como alentar a esta persona a confiar en Dios en todo tiempo. Resulta que mi devocional diario usualmente lo hago en las mañanas, ese día lo hice en la noche y en la lectura bíblica de ese día estaba el Salmo 33, sus versos finales me recordaron esta situación y como las diferentes dificultades que nuestro transitar por esta vida nos trae nos llevan esperar una respuesta de parte de Dios y también esperarlo a Él, que Él regrese pronto para que todas las cosas sean completamente nuevas. Le escribí un mensaje casi a las 12 de la media noche que decía lo siguiente:
“Fulan@, cuando te de por preocuparte por la DGII, el dinero o cualquier otra cosa, recuerda:
Nosotros ponemos nuestra esperanza en el Señor;
él es nuestra ayuda y nuestro escudo.
En él se alegra nuestro corazón,
porque confiamos en su santo nombre.
Que tu amor inagotable nos rodee, Señor,
porque solo en ti está nuestra esperanza.” - Salmo 33:20-22
Te lo recuerdo a ti también, recuérdenmelo a mi cuando me de por preocuparme (que es muy frecuente). En Él estamos seguros mis sant@s, nuestro futuro esta en Sus manos, nuestros recursos también, total, lo que tenemos no es por nuestra fuerza sino porque en Su misericordia a Él le ha placido dárnoslo, asi que al final nada de lo que tenemos es de nosotros, le pertenece a Él. Que no se nos olvide que el Salmo 24:1 aplica también a todo lo que poseemos, aunque estén a nuestro nombre le pertenecen al Señor.
En medio de las situaciones “jodonas” podemos confiar en Él.
Con amor en Cristo,
Lariely

